03/25/2019
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Tiempo de cambios

El crecimiento de un niño es algo que a todos nos da gusto ver, pero a veces, al crecer traen cambios y desafíos que nos preocupan. Todos nosotros hemos experimentado el traslado de la educación


El crecimiento de un niño es algo que a todos nos da gusto ver, pero a veces, al crecer traen cambios y desafíos que nos preocupan.

Todos nosotros hemos experimentado el traslado de la educación inicial a la primaria. Es posible que no recordemos la gran cosa, pero seguramente cuando pensamos en eso ahora lo vemos como algo aterrador.

Si en la edad adulta reflexionamos sobre lo que implica algo tan simple como dejar de usar un guardapolvo y ponerse un uniforme, es muy probable que sintamos un escalofrío.

En preescolar todo lo que hacíamos era pintar, dibujar, bailar, entre otras actividades recreativas. Una vez que llegamos al primer grado de la escuela, las cosas cambian.

El inicio del ciclo básico trae consigo nuevas reglas, nuevos maestros, nuevas asignaciones y nuevas materias: es todo un desafío, pero también una experiencia.

Durante esta etapa el niño comenzará a tener exámenes y tareas que deberá cumplir sin falta, aspectos que lo obligarán a trabajar y esforzarse aún fuera de la escuela. Lo que a su vez implica que tenga nuevas obligaciones que le enseñarán a hacerse responsable de sus actos.

Es importante que este pasaje sea acompañado tanto por los padres como por los docentes para que el niño logre una adaptación exitosa.

¿De qué otras formas ayudarlo a lograr esta transición?

En primer lugar, su docente del preescolar debe comenzar a hablar con sus alumnos unos meses antes. Si de a poco se les adelanta a los futuros alumnos de primero sobre los cambios que están por experimentar, entonces estos no serán tan terribles.

Otro aspecto pertinente es acostumbrarlo a una rutina. Desde que se despierta hasta la hora de dormir. Horarios precisos lo ayudarán a habituarse a los cambios de la escuela.

Puede ser que el niño manifieste estar asustado o preocupado por iniciar su nueva educación. Si se presenta este caso, prestar atención y comprender sus sentimientos.

Para ayudarlos a superar sus miedos, podemos hablar con ellos y leerles cuentos que hablen sobre el cambio que están por experimentar.

Etiquetar sus útiles y libros escolares con ellos, mostrarles sus lápices, que jueguen con ellos y puedan experimentar lo que harán en poco tiempo.

Leer juntos algunas páginas de su nuevo manual de clase puede ayudar a que se sientan más cómodos con él.

En el caso de que el jardín no cuente también con la escolarización básica y se deba cambiar de escuela, los psicólogos recomiendan que la familia vaya a conocer el nuevo establecimiento antes de comenzar las clases, así el ingresante no verá nada inusual en su primer día.

¿Doble escolaridad? Es un hecho que cada vez es más común que las escuelas sean bilingües y los niños deban quedarse ahí desde la mañana hasta la hora de la merienda, pero ¿es recomendable?

Hay muchos argumentos sobre esto, tanto a favor como en contra.

Es importante que, de inscribirlo en este sistema, se lo haga a una edad temprana, ya que hasta los ocho años los niños son capaces de aprender un nuevo idioma casi sin esfuerzo.

Por un lado, es cierto que esta enseñanza, generalmente del inglés, les da a los estudiantes un nuevo enfoque de las cosas, los lleva a conocer nuevas culturas y, como si todo esto fuera poco, los ayudará a conseguir un buen trabajo en el futuro, ya que como sabemos este idioma es uno de los más requeridos y populares actualmente.

Además, está comprobado que a una persona bilingüe le resulta más fácil concentrarse y resolver problemas, debido a que deben mantener los conocimientos de ambos idiomas separados constantemente y utilizar cada uno según corresponda.

Por otro lado, hay quienes alegan que para alguien de tan corta edad es demasiado agotador estar de repente tantas horas estudiando, y esto puede ser perjudicial para su adaptación.

Sin embargo, cada niño es un mundo y es mejor que intenten realizar tantas actividades como les sea posible.

Ya que, si no llega a resultarle factible la doble escolaridad, siempre hay tiempo para realizar la simple.

Ahora que llegó ese momento, y ellos deben iniciar una nueva etapa de su vida, debemos despedirnos con una sonrisa alentadora, prometiendo que todo va a estar bien.

El inicio de la etapa escolar básica es una experiencia única para todos los niños. Allí van a adquirir los conocimientos básicos que los van a acompañar durante toda su vida.

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