Whatsapp
01/26/2020
Home / Bolagama fitness  / Yoga infantil, cómo es una clase?

Yoga infantil, cómo es una clase?

¿Se pueden imaginar la quietud de las posturas y el silencio de una clase de yoga para adultos en una clase de yoga infantil? Claro que no, el yoga infantil acerca las mismas premisas y

¿Se pueden imaginar la quietud de las posturas y el silencio de una clase de yoga para adultos en una clase de yoga infantil? Claro que no, el yoga infantil acerca las mismas premisas y conceptos que enseña a los adultos pero adaptado al lenguaje natural de la niñez: El juego.
Recordemos que yoga significa unión, unión con uno mismo en primer lugar, con los demás, con la naturaleza. Entonces además de aprender a realizar un Asana, una postura, que ayudará a desarrollar la conciencia del propio esquema corporal, implícitamente también se ampliara la capacidad de identificar las emociones que se desarrollen a través del movimiento y las diferentes consignas que estén pensadas para la clase.
Facilitar caminos desde distintas áreas como el arte visual, la música, la observación de la naturaleza, del cosmos, genera sostén a la creatividad de cada niño y la misma será un desafío a recorrer para llegar a objetivos propios de la disciplina del Yoga.
Pero entonces… ¿como es una clase? Si bien cada clase difiere entre sí, la estructura general se enmarca en 3 bloques.
Entrada en calor, dónde a través de un juego bien activo, como por ejemplo una mancha, una ronda, una danza, se descargan ansiedades, tensiones, se renueva la energía y permite tener un contrapunto en las etapas siguientes en donde se buscará un estado diferente. La introspección.
La segunda parte donde ya están más tranquilos se trata el objetivo principal de la clase. Por ejemplo si es la respiración, se inflan globos, se soplan instrumentos, se empujan bolitas con el aire. O puede ser las posturas, entonces se puede inventar un cuento o series nuevas o inventar nuevas asanas “mirando con los ojos de adentro”. Dibujar o pintar puede acompañar una clase para entender y reafirmar algo aprendido cómo puede ser qué es el oxígeno y el dióxido de carbono.
La tercera parte es la relajación, acompañada de una música suave junto con la voz de la profe que irá guiando al pequeño a escanear su cuerpo, desde abajo hacia arriba, deteniéndose parte por parte, para que concienticen e incorporen todo el cuerpo a su esquema corporal. Siempre buscando imágenes que les ayuden a identificar estados como puede ser pensarse como un “slime” para relajarse.
Y sin querer queriendo dentro de una clase se trabajaron muchos objetivos.
…así los invitamos a que acerquen a sus niños a esta milenaria disciplina que cuenta con innumerables beneficios bio-psico-emocionales. Hoy, donde cada vez más la niñez se ve digitalizada e impregnada de quietud forzada del cuerpo y exige una mente cada vez más veloz, el Yoga invierte la propuesta recobrando el valor de una mente serena y un cuerpo que vibra y siente a través de la conciencia del movimiento.
Gabriela Banfi, Instructora de Yoga.
Ludotecaria. – Estudiante de Yoga terapia.

Opiniones
1.952 COMENTARIOS